Que alegría llegar ayer a casa y ver que tenía un sobre acolchado de correos. ¡Ay, que nervios! ¿Qué será? ¡Pues más patrones, como no!Me han llegado cuatro patrones, dos de Simplicity y dos de Butterick.
Los dos de Simplicity son el 2581 y el 5840. El primero son los patrones de abrigos y sombreros que vendrán genial para mi proyecto de vestuario steampunk y con el segundo, además de las indispensables capas, me permite caracterizar ciertos personajes de Star Wars.
Los de Butterick son el 5371 y el 5370, de complementos. El 5371 lleva un conjunto de patrones para muñequeras, corpiños y bolsas de ambientación medieval y el 5370 difetentes diseños de guantes.
Y aunque ahora mismo tengo unos cuantos proyectos en marcha que no permiten ponerme manos a la obra con estos, no pasará mucho tiempo hasta que... ¿cómo? ¿qué es eso que se acerca?
¡Oh, no! ¡Nos atacan! ¡Todos a cubierto!MODO Pensamiento gatuno ON: Oh, vaya. Parece cómodo. ¿Y esto que es?
Mmmm, creo que no es comestible. Oye, que cansancio, esto de atacar patrones indefensos agota a cualquiera. ¡Eh, tú! ¿Donde crees que vas? Así, estate quietecito... Jurjurjur, ya os tengo en mis manos, digooo patas. Mmmm, lo mismo me hago uno de estos guantes, con lo sensibles que tengo yo las patas...

MODO Pensamiento gatuno OFFPróximo proyecto: Camisa colonial masculina en popelín negro.
El otro día no pude evitar pasar por una tienda de retales y aunque no soy de colores claros, encontré una tela blanca estampada que me gustó por 1,99 el metro. Y acabó en mi mochila sin saber como. ¡Qué cosas! Y claro, para que no estuviera sola me compré también una tela de red azul oscuro y ¡voilá! apareció un bolso.
¿Os gusta?Tiene dos bolsas exteriores de la tela de red para meter los caramelos, los tickets de la compra y los billetes del tranvia. ¡Ah! Y mi adorado lector, por supuesto.
He hecho un bolsillo lateral para llevar el mp3 bien cómodo y por dentro he hecho un bolsillo pequeño con una cremallera roja, donde guardo lo imprescindible y otro un poco más grande que se cierra con un autómatico, dónde viajan el abono y portaminas del 0.5.




El bolso es enooooorme, ya que tengo que llevar un montón de cosas porque me paso el día fuera: la cartera, las llaves, la comida, mi bostezos mañaneros y mis ganas de llegar pronto a casa.
La asa es bien ancha para que no se enrolle con el peso y me marque el hombro, y la he decorado con un botón metalico y una asa de goma para simular un cierre.

Ahora ya tengo donde llevar a Ataulfo cuando lo saco a la calle!
También os dejo una estrellita que hice en un plis. No acaba de convencerme y ya estoy pensando como mejorarla.
Creo que quedaría mejor si la hago con puntada discontinua en lugar de la línea azul o lo mismo quedaría mejor con un hilo más suave, no tan azul.
Tengo más cositas acabadas pero tengo que hacer las fotos todavía y tampoco quiero saturar el post con mi ego. Así, que mañana más.
Cuando me vendieron la máquina de coser, recuerdo que el vendedor me decía que era tan fácil coser con ella que solo le tendría que darle la tela y que ella haría lo demás. Era una exageración, por supuesto, pero por muy poquito. No tenía nada que ver con mi antigua máquina, que aunque le tenía que agradecer muchos apaños, tenía ya demasiados años encima para resultar práctica.
A la Husqui solo le falta que haga café y me salude por las mañanas en plan "El coche fantástico".
Y es tan fáaaaacil coser con ella... y no se queja, no se encalla, y me admite hasta cuero y vinilo. Vamos, que se amplió mi horizonte costuril y de golpe ya no me llenaba solo recoger los bajos de los pantalones y hacerme pulseritas. Quería más. Quería vestidos, bolsos, cojines, cortinas y muñecos de felpa. Lo quería todo.
Pero llegó el problema de siempre. No tenía ni idea de como empezar. ¿Como se hace un vestido? ¿ Como es una manga? ¿Como sé cuanta tela se necesita y más importante aún, como se corta?
Y así descubrí los patrones. Miles y miles de patrones que se venden en sobres de papel, con sus instrucciones y su papel de seda con los diseños en diferentes tallas. Gracias a ebay conocí la marca de Simplicity, Vogue, Butterick, Mccall's, Burda entre otros. Y como es natural con una personalidad obsesiva como la mía, empecé a coleccionarlos. En poco tiempo me encontré con una treintena de patrones para prendas relacionas con vestuario de época y fantasía.



Tenía tantos, tantas opciones, tantos diseños que no sabía por donde empezar. Bueno, también me daba un poco de pánico desenvolver esos tesoros y no ser capaz de entender las instrucciones o no lograr coser algo reconocible.
Por suerte está siempre David para salvarme. "¡Quiero una camisa medieval!" me dijo. Y no me podía negar, ¿no?